Campo di Fiori…di zucca

Hoy traigo de nuevo Campo di Fiori, pero en su versión nocturna. Dos caras de la misma moneda. La moneda que se acuña con el gentío, el consumo, la algarabía…
Campo di fiori
Campo di fiori
La plaza parece mucho más grande y espaciosa, cuando todos los puestos del mercadillo – que durante el día albergan frutas, verduras, flores y otros productos – han desaparecido. Es una de las zonas más agradables para cenar o tomar algo. Los restaurantes son tal y como uno se imagina los restaurantes italianos, con pequeñas mesas cubiertas con manteles de cuadros rojos y con velas, flores o, incluso, en un día como hoy, calabazas. Y es que hoy, Halloween y con 25 grados de temperatura, la animación por las calles era mucha y la mayoría de los bares y restaurantes habían sacado sus mesas a la calle. Es así como las calles intrincadas y estrechas, se convierten en un laberinto del que nadie quiere salir. Y que nos den las diez y las once, las doce y la una…
Hemos cenado en una pizzería legendaria, Il Baffetto, entre Piazza Navona y Campo di Fiori. Il Baffetto significa algo así como El Bigotudo y ése debía ser el fundador del negocio (por las fotos que hay colgadas en las paredes). El local no tiene demasiado encanto, pero la fama de sus pizzas es tan grande, que hay una cola increíble para entrar, tanto por parte de turistas como de locales. La pizza es la típica pizza romana con la masa fina, y muchas de ellas incluyen el ingrediente estrella de la gastronomía local, que a mí además me encanta…¡¡la flor de calabacín!!. Las pizzas, no sé si justifican o no su fama, pero la verdad es que están buenas.
Pizzas de Il Baffetto.
Pizzas de Il Baffetto.

De paseo en familia

Hoy, después de llevar a los niños a la Boca de la Verdad, a donde tenían muchas ganas de ir desde que les conté la historia de este círculo mágico que cobraba vida para cerrar su gran boca de piedra sobre la mano de los mentirosos, nos hemos dirigido hacia Campo di Fiori, perdiéndonos  por las estrechas y encantadoras calles del barrio judío. El gueto judío es uno de los más antiguos del mundo, pues los judíos llegaron a Roma en el S.II a.C y fueron muy apreciados hasta el S.XVI cuando, para evitar que se relacionasen con el resto del pueblo, se les obligó a vivir recluidos en un recinto cerrado, lo que es el actual barrio judío. Es un barrio muy tranquilo y silencioso, fuera de la típicas rutas turísticas, lleno de restaurantes kosher y pequeñas tiendas. Conserva ruinas muy antiguas (como las del teatro Marcelo) y casas que esconden la intrahistoria de algunos momentos históricos recientes. Además hay una sinagoga y un templo español, a los que tal vez entre algún día.

20130918_092330   20131030_115740

Luego hemos llegado a Campo di Fiori, que es una de las plazas más animadas de Roma. Durante el día por su mercadillo, donde se venden frutas, verduras, frutos secos, especias, aceite, limoncelo y también algunos souvenirs turísticos. Y por la noche, porque es un lugar lleno de restaurantes muy agradables y bares para tomar una cerveza o una copa. Además, en el centro de la plaza se encuentra la estatua de un hombre encapuchado, bastante tenebroso, se trata de Giordano Bruno, un filósofo que fue quemado acusado de hereje…¡¡muy propio para esta víspera de la noche de Todos los Santos o de Halloween!!.

20131030_122212

Forbici

Contenta porque empiezo a conseguir mantener una conversación 0.0 en italiano (sin florituras, sin estilismos y sin tiempos verbales, pero con todo el sabor), pese a mi incapacidad manifiesta y probablemente innata para los idiomas. Todo esto aderezado además con el relajo en las clases de italiano…esta semana por parte de la academia, que cierra por vacaciones toda la semana de Todos los Santos (un poco exagerado, ¿no?) y la pasada por mi culpa y sólo por mi culpa, que preferí la Toscana a las clases.
Y es que el italiano es similar al español, así que en principio es fácil, pero en realidad es mucho más difícil de lo que en un primer momento parece. Además, no sé si existe una Academia de la Lengua Italiana, imagino que sí, pero, a juzgar por las explicaciones de mi profesora, me parece que sus reglas gramaticales son más o menos como las normas de circulación, es decir…¡¡un poco laxas!!
La palabra del día: Tijeras. Ya podía yo intentarlo en español, en inglés o en francés…cualquier parecido con mi “realidad” es pura coincidencia. La mímica hizo el resto.

Roma o muerte

Si uno tiene pensado acercarse a dar una vuelta por el Trastévere, no está de más que se arme de valor y suba hasta el Gianicolo, la octava colina de Roma y donde, como ya os conté hace unos días, está la residencia oficial del Embajador español en Italia. Es un lugar apacible, muy indicado para dar un paseo. Además hay unas vistas preciosas de toda la ciudad.
20131028_162358
El Gianicolo ha desempeñado un importante papel histórico en la defensa de la ciudad. Por ejemplo cuando Giuseppe Garibaldi defendió Roma del ataque de los franceses. Y es a él, Garibaldi, y a sus hombres, a quienes están dedicados toda una serie de monumentos en lo alto del Gianicolo. Poco sé yo de la historia de este hombre, sólo sé que liberó gran parte de Italia del dominio extranjero y cuando ya sólo quedaba Roma, entró en la ciudad, acompañado de 1000 seguidores, al grito de “O Roma, o morte”. Este personaje, como casi todos los políticos y revolucionarios, es bastante polémico y existen opiniones muy diversas sobre él, héroe o villano, dependiendo de cuál sea la fuente. Hoy, viendo su estatua, me he acordado de que cuando era pequeña había una serie sobre el susodicho, protagonizada por Franco Nero, pero nunca le presté demasiada atención…¡lástima!. Sobre la que sí que quiero leer, es sobre su mujer (una de ellas), Anita Garibaldi, que también tiene una estatua en lo alto del Gianicolo.

20131028_162137

Anita era una brasileña que conoció a Giuseppe allá, cuando él fue a participar en varias revoluciones en Sudamérica y luchó con él en aquel y en éste lado del océano, como una forma de demostrarle su amor, porque como ella decía “muchas pueden seducir a Garibaldi, pero sólo una es capaz de morir por él”. Desgraciadamente, así fue.

La macchina

Después de este domingo soleado, estoy un poco vaga. He caminado mucho y, de hecho, podría hablaros sobre los Museos Capitolinos, la loba que les da nombre, o las vistas que desde allí se tienen de los Foros romanos. Pero ya os digo que estoy perezosa y por eso prefiero cambiar de tercio y adjuntaros algunos de esos coches que llaman mi atención por las calles romanas. No se trata de los Ferrari, Lamborghini o Maserati, que también he visto a menudo por esta ciudad. Ni siquiera de algún Alfa Romeo impactante. Es más, pese a que hay algún modelo que llama poderosamente mi atención por los colores o el diseño un poco más “especial”, tampoco he perdido el tiempo en fotografiar los Fiat 500, porque a juzgar por lo que abundan, deben ser los coches más vendidos en Italia.  Y lo que, en este caso, os envío son unas fotos de esos pequeños coches que me parecen los más útiles para moverse por aquí, especialmente por las estrechas calles del centro, donde hay que competir “contra” las motos, las bicis, los peatones y, si me apuras, hasta los coches de caballos (a 150 euros el paseo). Ahí van…

20131021_134259  2013-09-01 15.45.33  20131010_100451  20131023_110613

Pago en especie

¿Debería preocuparme por el hecho de que mis padres estén en Roma y en todo el día no me hayan dado señales de vida? Nuestra primera visita y así estamos. Mi yo negativo piensa “si hasta mis padres, en un par de meses, ya no me quieren ni ver, ¿qué va a ser de mí?”. Por otro lado, mi yo positivo piensa “No me extraña, Roma es tan bonito y tan romántico que hace que uno pierda la cabeza”. ¡Y sino, miradme a mí!…vale, yo ya la traía perdida de serie, pero bueno…
Y ya se sabe que cuando uno espera, desespera e, incluso, de tanto en tanto, le da por pensar cosas absurdas. 
De manera que hoy, mientras miraba mi “despensilla”, he estado pensando que a las visitas les voy a cobrar…
Sí, sí, queridos y queridas mías… os voy a cobrar por hospedaros y/o por enseñaros esta maravillosa ciudad. Así que apuntad, porque para el pago podréis elegir entre alguno de los siguientes productos: un bote de colacao (en cualquiera de sus variedades y tamaños), unas pocas lonchas de jamón (del bueno-bueno por favor), un chorizo (no hace falta que sea muy grande), una lata de mejillones (grandecitos y en escabeche), un paquete de levadura Royal (pero tiene que ser Royal, en eso soy inflexible) o un bote de chocolate puro en polvo (concretamente Valor para postres). Y con eso…¡nos haríais tan felices!. Y es que todos esos productos, son prácticamente imposibles de encontrar aquí. Hay otros, como la cuajada o el colorante para el arroz que tampoco existen, pero la verdad es que yo no los uso. Y hay otros que sí que existen aquí, como el queso, pero que en su variedad española (mancheguito por ejemplo) también se agradecerían. Aunque hace apenas un par de semanas que han abierto una tienda de productos españoles, así que…¡¡tendré que ir a echarle un ojo y luego volver a contároslo!!. 
PD: Ya me veo dentro de un año con 20 paquetes de levadura Royal en la despensa española (:D)

Genitori

“Y ésta es ahora mi ciudad” – le he dicho a mi madre, mientras tras comenzar a caminar por el puente de Sant´Angelo, nos hemos parado para contemplar el río, dejando a nuestra derecha el castillo del mismo nombre.
Y es que ésta es una zona de Roma que me encanta. El puente de Sant´Angelo (antiguamente también llamado de Adriano o de San Pedro), es un puente precioso, lleno de estatuas – de San Pedro, San Pablo, de los evangelistas, de los patriarcas y, sobre todo, de varios ángeles que llevan objetos de la Pasión de Cristo y que te acompañan hasta la puerta principal del Castillo de Sant´Angelo, que es un lugar misterioso que lleva ahí desde el S.II y que, como el propio puente, ha tenido diversas utilidades. El puente ha servido de paso de peregrinos, de exhibición pública de ejecutados y, según cuenta la leyenda, hasta fue allí donde se apareció el ángel que le da nombre. En todo caso, lo mejor de ese lugar, es que permite contemplar el río, con la Basílica de San Pedro dibujada en el horizonte. Al mediodía, en días soleados, la luz es brillante y poderosa sobre el río y hace que la vida se vea de colores. Al atardecer o por la noche, gracias al entorno en general y a la iluminación del castillo y del propio puente en particular, se convierte en un lugar muy romántico. 
Vistas del río desde el puente de Sant´Angelo.
Vistas del río y del puente de Sant´Angelo.
Un sitio ideal siempre, pero más aún para compartirlo con la gente que le da sentido a toda tu existencia. Un bonito lugar, por ejemplo, para darles la bienvenida a Roma a tus padres. En este caso, a los míos. Benvenuti genitori!!
PD: Otro día añado una foto  con detalles del puente, porque hoy con la emoción no saqué ninguna y creía que tenía “de archivo”, pero he visto que sólo tengo fotos DESDE el puente y no DEL puente (¡¡qué difíciles son las preposiciones en todos los idiomas…madre mía!!) excepto ésta, en la que más que el puente, se ven las arcadas del mismo.