Lesión

Me parece que a partir de ahora no os soltaré esos rollos con los que de vez en cuando os deleito, y es que durante un tiempo no podré escribir tanto como me gustaría…¡¡es más difícil con una sola mano!!. Ya os dije que había que intentar volver a casa sin lesionarse…yo no lo conseguí 😦

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Trentino Alto Adige 7 – Gastro

Hoy os dejo una entrada sobre la comida típica ladina que tiene su base en la polenta, la scamorza (queso del lugar) y el speck (el embutido propio de la zona), pero también ofrece pasta con carne de jabalí y ciervo y otras cosas como las tutres que son una especie de empanadillas de espinacas o de queso…
…los canederli, que son unas albóndigas de verduras y queso, el stinco di maiale (cerdo asado lentamente y acompañado de puré de patatas y col) y los pequeños pasteles salados de verduras. 
Supongo que no os extraña si os digo que no me puedo abrochar los vaqueros 🙂

Trentino Alto Adige 6 – Cosas…

Hoy me he acordado de una peli que se llamaba “Cosas que hacer en Denver cuando estás muerto”, porque ¿qué puedes hacer en San Vigilio cuando estás muerto…de aburrimiento? 
Puedes, por supuesto, esquiar y también hacer esquí de fondo, dar un paseo montada en un trineo tirado por caballos, puedes visitar un museo del esquí o simplemente caminar por cualquiera de las sendas señalizadas o no. Lo importante es pasarlo bien y…no hacerse daño 😦

Trentino Alto Adige 5 – Ladino

No sé si vosotros lo sabéis, yo desde luego no tenía ni idea. En los Dolomitas, como ya os dije el primer día, el 70% de la población habla alemán, el 25% habla un italiano muy curioso, con un acento duro y una melodía muy cantada, pero…¿qué habla el otro 5%? Pues los demás hablan ladino. Y ¿qué es el ladino? Pues el ladino es una lengua neolatina que, aunque no tiene una codificación homogénea en lo escrito sí que se extiende geográficamente a varias zonas italianas y también suizas. ¿Cómo suena? Pues no sabría deciros, para muestra un botón…”Bun dè” sería ¡Buenos días!. “Co aste pa ennom?” – ¿Cómo te llamas?. “Co vára pa?” – ¿Cómo estás? – y ya para terminar y que no quede duda de la verdadera dificultad os dejo ésta “Tan bel ch’al mo sa te cösc paisc”…¡Cómo me divierto en este pueblo!

Trentino Alto Adige 4 – Brunico

Esta mañana, después de dejar a los niños en el curso de esquí y a maridísimo emocionado, subiendo y bajando como un yoyó por las montañas, decidí acercarme al vecino pueblo de Brunico o Bruneck (en alemán). Bueno, lo de vecino es un decir, porque al estar aquí sin coche te conviertes en una prisionera de lujo, pues para recorrer los 18 kilómetros que separan San Vigilio de Brunico, tuve que coger dos autobuses y en total el periplo me llevó unos tres cuartos de hora. Además, cuando llegué allí y vi una larga calle comercial, pensé “¿Qué hago yo aquí?”. Y es que si hay una cosa que no me gusta es comprar. Si todos fuésemos como yo el capitalismo habría acabado antes de empezar, nunca encuentro la necesidad, ni la ocasión, aparte de que me aburre soberanamente. Total, que me puse a caminar sin rumbo hasta que encontré una senda (nevada y helada, lo que le daba cierta emoción) y comencé a caminar por ella. Al poco tiempo vi algunas señales. Me costó un poco más de veinte minutos llegar hasta el castillo del S.XIII que corona una de las colinas de Brunico y desde allí otros quince, más o menos, para llegar a un cementerio de la primera guerra mundial. No sé si es aceptable decir que un cementerio es agradable, pero éste de verdad lo es. De hecho me he quedado allí un buen rato leyendo un panfleto sobre la zona. Resulta que durante la primera guerra mundial se instalaron en Brunico hasta tres hospitales militares. Fueron, como podéis imaginar, muchos los soldados que murieron en estos hospitales y llegó un momento en que ya no se pudieron sepultar en el cementerio del pueblo, de manera que fue un general austriaco el que diseñó este otro cementerio ad hoc para los militares extranjeros caídos en los Dolomitas y fueron de hecho, prisioneros rusos, los que lo llevaron a cabo. Ahora en el cementerio sólo reposan soldados austro hungaros y prisioneros de guerra rusos y serbios, pues los restos de los soldados italianos fueron trasladados en 1932 a un osario de Cortina D´Ampezzo. El cementerio tiene tres zonas diferenciadas, la de los cristianos, la de los musulmanes (soldados de Bosnia Herzegovina) y la de los judíos, cada uno sepultado según su rito y hay una asociación que se encarga del cuidado del cementerio en general y de cada tumba en particular. Aparte de esto, que es lo que más me ha llamado la atención, Brunico tiene algún edificio interesante y unas calles bastante animadas. Doy por buena la visita.

 

Trentino Alto Adige 3 – San Vigilio 2

El título de esta entrada parece un resultado deportivo. Faltaría saber cuál ha sido mi marcador :). Lo mejor de hoy un maravilloso paseo circular de un par de horas desde Miara, en San Vigilio, hasta Chi Vai, desde donde había unas vistas muy bonitas del pueblo y de la montaña y de ahí a Torpëi, donde hemos bajado otra vez hasta San Vigilio, esta vez hasta las pistas de fondo. Por lo demás, rutina de los mundos de Yuppy, con conversaciones italianas a ratos surrealistas, pero muy bien…¡no me quejo!