Enoteca Costantini

¿Saben aquel que “diu” que va uno que quiere comprar una botella de vino español en Roma y en la mayoría de tiendas especializadas encuentra hasta de Chile y Nueva Zelanda, pero de la vecina España ni un oloroso? Pues en Enoteca Costantini, en Piazza Cavour, sí. Sale la botella más o menos como un litro de sangre de unicornio, riñón arriba, riñón abajo, pero tienen bastante variedad, la atención es buena y la cava es chula…las fotos no le hacen justicia. Y os dejo, que me voy a ver a Sara Baras 🙂

 

Mujeres, Donne

Desde que la inteligente Livia Drusila aconsejase a Octavio Augusto allá por el S.I a.C., muchas han sido las mujeres que han formado parte de la historia de Italia. Periodistas como Anna Maria Mozzoni (pionera del feminismo en Italia) u Oriana Fallaci (primera mujer reportera de  guerra); científicas como Rita Levi-Montalcini (neuróloga y premio Nobel de Medicina); actrices como Anna Magnani (figura del neorrealismo y la primera intérprete italiana en ganar un Oscar); políticas como Nilde Iotti (Presidenta del Congreso de 1979 a 1992); pedagogas como Maria Montessori (cuyo método de enseñanza aún sigue vigente); artistas como Artemisa Gentileschi (que impuso su arte de estilo barroco y temática violenta en el difícil S.XVII)…Pero no creáis todo lo que leéis, ya que de todas las insignes enumeradas apenas conocía a la mitad. Nombres que pese a la relevancia, se pierden, como el de millones de mujeres anónimas, protagonistas absolutas de la intrahistoria italiana que, mano a mano y a diario, cambiaron y cambian este país con pasos cortos, pero seguros.
 

 

Izquierda

Hasta ahora no me había dado cuenta de lo difícil que lo tienen los zurdos (¡¡ni siquiera las tijeras cortan si las usas con la mano izquierda!!), ni del hecho de que yo, sorprendentemente, parece ser que soy superdiestra (¡una odisea coordinar mano y cerebro para cepillarme las muelas con la izquierda!)…¡¡qué complicado y lento se me hace todo!!. Y cuando la realidad se nubla un poquito, (no me quejo, aún brilla el sol entre las nubes), lo mejor siempre es soñar, menos mal que a mí me encanta viajar con la imaginación, (bien lo saben los que me conocen y me han sufrido volando por ahí) así que aquí ando, perdiendo el tiempo con una de mis  guías de oro para moverme por Italia, (En ruta por Italia – Lonely Planet) organizando ya nuestra próxima escapada…

20160307_212413_resized

 

Aeropuertos

Dos son los aeropuertos romanos, el más grande está en Fiumincino, a unos 30 kilómetros de la ciudad y se llama en realidad Leonardo Da Vinci. El verdadero nombre del más pequeño es Giovanni Battista Pastine, aunque todo el mundo lo conoce por la localidad donde está, a unos 15 kilómetros de Roma, Ciampino. 
Día de retorno a Roma y, parece increíble, pero en vez de resultar más fácil, cada vez cuestan más estas idas y venidas, la sensación de que siempre falta algo…