Social Food

He vuelto a pecar. Acabo de llegar de uno de esos encuentros mágicos que de vez en cuando se producen en Roma, donde juntan lo más típico del lugar, entiéndaseme: el vino, la comida, la música y algún mercadillo donde confluyen las flores y los productos típicos de la zona. Mala combinación, sobre todo para alguien frágil como yo. Así que, aquí estoy, cuatro horas después, demostrando los efectos nocivos del vino. Es broma. La verdad es que una amiga nos comentó hoy sobre esta fiesta de la comida slow food y allá que nos fuimos, hasta la Appia Antica (al otro lado de Roma) para encontrar pequeños puestos de comida, donde restaurantes de comida bio, daban muestras de lo que eran capaces de hacer, todo acompañado, como siempre, por buen vino, cerveza artesanal, música de tambor y buena compañía; y si encima la temperatura era ideal…¿alguien puede pedirle más a la vida?

Autor: elenabalo

Medio berciana, medio castellonera. Criada como barberense y crecida como villaodonesa. Y ahora mismo ejerciendo de romana. Soñadora vehemente, vividora pragmática. Unos ratos ingenua y otros escéptica. Hija imperfecta, madre impaciente, compañera indómita, amiga irregular. Culé. Viajera y enamorada de Roma.

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