Más iglesias

El problema de que en este país todo abra a las diez de la mañana es la cantidad de tiempo que pierdo desde que dejo a los bambini en la escuela a las 8.20 hasta que por fin puedo hacer las gestiones burocráticas de rigor. Hoy el tiempo me ha servido, además de para pasearme como vaca sin cencerro por la ciudad, para ver un par de iglesias a las que nunca había entrado: San Lorenzo in Lucina y San Marcello al Corso.
San Lorenzo in Lucina está en la plaza del mismo nombre y es una iglesia construida en el S.XII sobre los restos de una domus romana del S.IV, aunque esos restos sólo pueden visitarse el primer sábado de cada mes por la tarde. Posteriormente la iglesia ha sido reconstruida varias veces. De la reconstrucción que llevaron a cabo en el S.XII sólo se conservan las columnas del pórtico, el campanario y los leones de la entrada principal. La remodelación del S.XVIII fue más radical y cambió la forma de la planta, de tres naves pasó a una. Se supone que en esta iglesia se guarda la parrilla con la que San Lorenzo fue martirizado.
La iglesia de San Marcello está un poco más allá, también en Vía del Corso. En el exterior destaca por su fachada barroca y en el interior por el techo de madera, el púlpito, el sepulcro de Giovani Michiel y su nieto Antonio Orso y un gran fresco de la crucifixión de Cristo.

 

 

Historia 2: los Reyes

Y esta entrada está dedicada a mi amiga Speciada, que quiere saber más de Roma y que hoy cumple cifra redonda. Vamos a por ello…Habíamos dejado a Rómulo ya convertido en rey de esa ciudad a la que llamó, como no podía ser de otra manera, Roma. Pero ¡claro! ser rey sólo mola si tienes súbditos sobre los que reinar, así que se dedicó a la laboriosa tarea de poblar la ciudad y no podía ponerse muy quisquilloso con el tema, así que tuvo que aceptar a prófugos y delincuentes de todas las ciudades cercanas, todos de origen latino. Pero no se acababan ahí los problemas, porque pronto se dio cuenta de que la vida de Roma sería muy corta, pues todos los nuevos habitantes eran hombres. Sí, los romanos se dieron cuenta pronto de la importancia de las mujeres. Y como no tenían las suyas propias, corrieron a secuestrar a las hijas de los vecinos Sabinos, que vivían en la colina del Quirinale (donde hoy está la residencia del presidente de la República) y se casaron con ellas. Pero los Sabinos no se quedaron de brazos cruzados y entraron en Roma a sangre y fuego para liberar a sus hijas, que terminaron yendo al campo de batalla a poner paz, pues al final se habían acostumbrado al cariñito de los romanos y no querían perder ni a sus padres y hermanos, ni a sus maridos. Y así se firmó la paz. De manera que los Sabinos pasaron a formar parte de Roma, como antes lo habían hecho los latinos y como después lo harían los etruscos que habitaban la vecina Toscana. El segundo rey de Roma fue de hecho un sabino que mantuvo la paz, se llamaba Numa Pompilio y además instauró la religión romana. El tercero fue Tulio Hostilio, un guerrero que organizó militarmente a los romanos y que conquistó el cercano pueblo de Alba Longa gracias a unos trillizos romanos de apellido Horacio que mataron a los trillizos albaneses llamados Curiacios. Alba Longa fue destruida y sus gentes, ya convertidos en romanos, fueron trasladados al Monte Celio (por detrás de lo que hoy en día es el Coliseo). El cuarto rey de Roma llegó al poder tras matar al anterior rey. Vale, no es una manera muy ortodoxa, hay que reconocerlo, pero lo cortés no quita lo valiente y terminó haciendo cosas buenas por Roma, como construir el puerto de Ostia que hizo que Roma pasase de ser una ciudad agrícola a tener como actividad principal el comercio. El nombre de este cuarto rey fue Anco Marcio. El quinto rey era de origen etrusco y se llamaba Tarquino Prisco. Fue el primero que organizó juegos en el Circo Massimo y que construyó la Cloaca Massima. Roma crecía en tamaño y en población y necesitaba nuevos servicios y ya de paso, monedita de oro para construir una calle, monedita para los baños públicos, monedita para…hacerse un inmenso palacio. Vamos, lo de siempre: un poquito para el pueblo, un muchito para mí. El sexto rey era hijo de una esclava del anterior, pero dio el braguetazo como se suele decir y terminó casándose con la hija del rey. Pero ya se sabe que hay gente que pronto se olvida de sus orígenes y éste es el caso, pues ordenó a la población en función de su riqueza, aunque también construyó una de las primeras murallas de Roma y promovió la industria y el comercio, pero ni eso le salvó de su propio asesinato por el que sería el último Rey de Roma, Lucio Tarquinio el Soberbio que, como su propio nombre indica, no despertó muchas simpatías entre los romanos, pues estaba obsesionado con la gloria; aunque su caída en desgracia tuvo que ver con el hecho de que tanto él como su familia campaban por Roma a sus anchas y después de que su hijo violara a Lucrecia y ésta se suicidara, el pueblo, apoyando a la familia de la difunta, organizó una revuelta que terminó con la salida del Rey de Roma y con el comienzo de la República Romana, que ya será otro día.

El periódico

Hoy dice el periódico que…hay crisis en el ayuntamiento romano tras la dimisión de cinco concejales; que el Ministerio de Sanidad ha creado un Fertility Day para promover la natalidad en Italia (la más baja de Europa)  y aún se habla de sus polémicos carteles publicitarios (La bellezza non ha etá, la fertilità si. Datti una mossa! Non aspettare la cicogna = La belleza no tiene edad, la fertilidad sí. Date prisa, no esperes a la cigüeña) y, sobre todo, el periódico y los perfiles facebook de mis amigos italianos arden con las nuevas viñetas de Charlie Hebdo, donde utilizando una forma muy desagradable que ha dolido mucho en el país por la manera en que parecen burlarse de las víctimas, se trata un tema de fondo muy real, o mejor dicho dos, por un lado el hecho de que a cualquier muerte acaecida hoy en día en Europa se le busque la vinculación árabe y por otro el gasto presupuestario en proyectos anti-sísmicos que en realidad no han ido a fortalecer las construcciones del centro de Italia, sino que han ido a bolsillos mafiosos. Por lo demás, noticias que también podríamos encontrarnos en la prensa nacional española (corrupción pertinaz, desapariciones de menores, violaciones en grupo, intromisiones estatales en decisiones personales…) y que hacen pensar en qué clase de sociedad “avanzada” somos.
 

Metro de Piazza Spagna

Hoy han empezado el colegio los bambini. Resulta que por motivos de seguridad y para agilizar un poco el proceso nos mandaron un ordenado plan de entrada. Pues parecía sencillo, hasta que el caos italiano lo convirtió en… un pelotón, llámalo ciclista por el barullo o de fusilamiento por cómo me sentía yo. ¡Qué buen hacer, qué orden, qué concierto!. Pero al final, con sólo hora y media de retraso, todo un logro, dejé a la rubia y al ojazos en sus respectivas clases. La rubia contenta porque va con dos de sus mejores amigas (según ella) y un poco preocupada porque va con una profesora muy exigente y que grita mucho (según ella también). Y el ojazos pues ya pensando en el partido de fútbol que se va a echar a las tres y media cuando salga del cole y contento porque va con tres de sus mejores amigos…¡pobre maestra, la de calcio que va a tener que aguantar!.
Después me he ido hasta Piazza Spagna a fotografiar los murales de la estación de metro, donde doce artistas, en su mayoría franceses e italianos, pero también un argentino, han puesto color al gris general y han dibujado personajes, animales, fragmentos de naturaleza, caras, figuras geométricas, ángeles, demonios…Para muestra un botón.