Santa Maddalena

Hoy os traigo otra iglesia…¡¡ya quedan menos para llegar al millar – iglesia arriba, iglesia abajo – que debe haber en Roma!!. Esta concretamente es de estilo rococó romano y está a pocos metros del Panteón, con lo cual no sorprende que llame la atención de todos los que en algún momento pasamos por Campo di Marzio. La iglesia comenzó a construirse en el S.XVII y se terminó en el S.XVIII, exactamente en 1735 cuando Giuseppe Sardi finalizó la fachada que lógicamente, como pasa con las personas, es lo que primero capta la mirada del paseante, aunque desde luego el interior tampoco deja indiferente (¿acaso puede encontrarse en Roma alguna iglesia que no deje con la boca abierta?) con sus muchos frescos, su órgano y sus figuras a mí desde luego me sorprendió.
 

 

Montecitorio

Al final se me está yendo la cabeza y me olvido hasta de colgar la entrada preparada. Tarde, pero llego. Os dejo solo una foto de la Piazza Montecitorio, donde está la sede del Congreso de los diputados y también la Columna de Marco Aurelio, construida en el S.II. Al fondo la Galería Comercial Alberto Sordi. Frío y sol en esta mañana romana. ¡¡Qué bonito es Roma!!

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Run for autism

Esta mañana maridísimo corría una carrera de diez kilómetros para la investigación del autismo y pasamos la mañana soleada, pero fría, entre Villa Glori y el Stadio Paolo Rossi para darle apoyo moral. Muy buen ambiente, con mucha gente corriendo (unas 1000 personas) y aún más participando solidariamente y animando con su presencia. Aún no tenemos resultados oficiales, porque no suele esa una característica habitual en las carreras romanas (tardan como mínimo 24 horas), pero sea como sea yo me quitó el sombrero ante sus 37 minutos (sobre todo teniendo en cuenta que mi récord para esa distancia es de exactamente una hora). ¡¡Me encanta el ambiente de las competiciones domingueras, sobre todo si después te recuperas con una hamburguesaza pata negra!!.

Elefantes

Hoy el paseo matutino por los rincones más significativos de Roma nos ha llevado hasta el elefante de Bernini, en la plaza de Minerva, donde hemos podido ver su nuevo colmillo, después de que la semana pasada unos vándalos le arrancaran, voluntaria o involuntariamente, la punta de su colmillo izquierdo. Sorprendentemente rápida y bien efectuada la restauración. 

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Violencia

En un día como hoy, 25 de noviembre, comparto con vosotros la campaña que bajo el nombre de “La violencia tiene mil caras. Aprende a reconocerlas” puso en marcha el gobierno italiano hace un par de años para luchar contra la violencia de género. En este caso el primer cartel avisa de que “Sólo hay un modo de cambiar a un novio violento. Cambiar de novio”. En el segundo va aún más allá “No te cases con un hombre violento. Los niños aprenden deprisa”. Y es que Italia es un país donde, hasta hace no mucho, la violencia de género seguía llamándose “crimen pasional”, un país en el que durante muchos años existió el delito de honor, que permitía al hombre castigar a aquella mujer que mancillaba su honor y donde aún hoy en día la Corte Suprema considera que los celos son un atenuante en los casos de violencia de género, un país donde en 2009 murieron 176 mujeres a manos de sus parejas o ex parejas y donde en lo que va de año ya han sido asesinadas 116. Ya veis…¡y creíamos que era solo un problema en España!. Comparto también una campaña que hizo en 2015 Fanpage y que seguramente casi todos habéis visto pues se hizo viral en su momento. Es verdad que hay muchísimas cosas que cambiar en el mundo, pero todos los que de un modo u otro educamos a los hombres y a las mujeres del futuro tenemos la oportunidad de mejorarlas un poco. ¡¡No la desaprovechemos!!.

Italianeando

En la plaza de la Fontana de Trevi hay un Benetton. Debe estar allí desde hace siglos, porque ya lo recuerdo de la primera vez que vine a Roma allá por el 88, cuando yo aún era tierna (ay madre, sí que ha pasado tiempo sí 😦 ). Ayer pasé por allí, mientras volvía a casa después de unas clases y decidí entrar a comprarles un par de camisetas a los bambini, que han debido crecer y con todas las que tienen enseñan el ombligo. La dependienta que me atendió fue muy amable pese a que…¡¡me estuvo hablando en inglés todo el tiempo mientras yo le hablaba en italiano!!. Al final se lo dije, sonriendo, pero enlazando unas frases con otras en mi mejor italiano y ella me dijo que cuando me había dirigido a ella por primera vez no le pareció que yo tuviese “acento italiano”. “Claro” – le contesté – “supongo que es porque soy española” y entonces ella dándome la razón me respondió “¿Ves? por eso”. Me podía haber dicho “perdona, es que esta tienda, estando donde está, atiende principalmente a personas que no hablan italiano y la fuerza de la costumbre hace que ya no sepa ni en qué me hablan, no me he dado cuenta”. Pero no, me dijo “Por eso”. Y yo le dije “Por eso…¿qué? ¿Que como soy española me hablas en inglés?”. Claro, porque por todos es sabido que en España se habla inglés, sobre todo cuando vas a comprar camisetas. Esto último no se lo dije, obviamente. La cuestión es que al principio no lo decía, pero según pasa el tiempo y más domino el italiano, más rabia me da que me hagan eso. Y a vosotros – desde allá desde donde me leáis – os puede parecer una tontería, pero para mí (y para otros extranjeros como yo que en algunos casos dominan y bastante la lengua de Dante) es un desprecio a todo el tiempo que he(mos) empleado en aprender una lengua que a fin de cuentas sólo se habla aquí. Así que, italianos de Italia, si me leéis, cuando alguien os hable en italiano, independiente de si lo hace bien o mal, contestadle en italiano por favor. Y para los que hayáis sido valientes y hayáis llegado hasta aquí, ahí os dejo una nueva foto con todo el brillo de la Fontana.

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