Trentino Alto Adige: Plan de Coronas 2

Yo soy mucho de “como te digo una co, te digo la o”, además cada vez me doy más cuenta de que solo sé que no sé nada y cuando intento profundizar en un tema me voy contradiciendo una y otra vez. En fin…serán cosas de la edad o de algo peor (mi tontería avanzada, supongo). Así que si ayer criticaba las estaciones de esquí y su impacto medioambiental, hoy me uno al postureo general (que lo hay y mucho en esto del esquí) y os traigo más de Plan de Coronas, pero visto desde arriba. Después de coger la cabina y llegar a una cumbre que, pese al gentío, no deja de ser increíble, con toda la cordillera alrededor, sobre todo en una jornada soleada y sin apenas viento. Os dejo unas fotos para que os canséis del blanco, aunque sea de cañón.

Trentino Alto Adige: Plan de Coronas

Las pistas de esquí tienen algo fascinantemente turbio. Cómo destrozar una montaña para el disfrute de un enjambre de seres humanos que luchan por entrar en una cabina y para ello se dejan el sueldo. “Da mucha riqueza a la zona”, me dirán algunos, y no les falta razón, pero no sé si todo vale. Creo que al final todo lo que estamos haciendo tiene un precio que ya estamos pagando (y no en euros, ni en dolares). En todo caso como os digo, no deja de ser atractivo todo el guirigay que se monta en torno a la nieve y sin duda esas colinas blancas, incluso cuando el resto del paisaje es marrón, atrapan mi atención. 

Trentino Alto Adige: Bressanone

Esta mañana ha amanecido nevado, pero muy soleado. Una de esas jornadas que supongo que crean afición por el esquí. Pero por mi parte, como siempre, he preferido ir a conocer sitios nuevos, en esta ocasión me he acercado a Bressanone, a unos 40 kilómetros de aquí. La ciudad tiene unos veinte mil habitantes, pero es una de las más habitadas de la zona, además de ser la más antigua del Tirol, pues se fundó en el año 901. Tiene dos iglesias importantes, la catedral (el Duomo) con sus dos hermosas torres y la iglesia de San Miguel con la torre blanca de 72 metros de altura. Anexo a la catedral está además el claustro románico con importantes frescos del S.XV. De la iglesia de San Miguel me han llamado la atención los dos grandes paneles que hay a la entrada. En uno de ellos están las peticiones y agradecimientos que la gente escribe y cuelga (la mayoría en alemán, pues en toda esta zona, como ya os dije el año pasado se sienten más cercanos a los autriacos que a los italianos y el idioma más utilizado es el alemán) y en el otro están las fotos que cuelgan de los fallecidos recientemente (he de decir que la zona debe ser bastante sanita, porque la gran mayoría rondaba los noventa y no había ninguno de menos de cincuenta). ¿Qué más cosas he visto? Pues la plaza central, el Palacio del Obispo (que tiene el Museo Diocesano, que no he visitado), la columna milenaria (que se levantó para celebrar el primer milenio de la ciudad y que tiene el cordero, símbolo de la ciudad, y al obispo Zacarías en lo alto), los pórticos que dan encanto a las pequeñas calles tranquilas, los edificios de colores construidos entre el S.XV y el S.XX, los pequeños negocios, las cafeterías con sus terrazas al sol, el río cruzando la ciudad con las montañas blancas al fondo, en fin…muchas cosas. Aunque, como siempre, también se han quedado otras tantas pendientes, pero bonito también Bressanone.

Trentino Alto Adige: Riscone

Ayer os hablé de la preciosa jornada que tuvimos y de mi paseo hasta Brunico. Hoy en cambio ha estado toda la mañana nevando desde un cielo muy gris. Como la vida basicamente consiste en quedarse con lo bueno, os dejo algunas fotos de la jornada soleada de ayer para que también vosotros podáis disfrutar de este pequeño pueblo entre los Dolomitas.

Trentino Alto Adige – Trento

Hoy hemos tenido una jornada preciosa en el pequeño pueblo cercano a Brunico donde estamos, pese a ello mi opinión sobre el esquí – ese deporte en el que el mejor momento del día es cuando te quitas las botas – no ha cambiado. Así que por mi parte, después de dejar a los bambini en sus respectivos cursos y a maridísimo subiendo y bajando montañas como un loco, me he ido a caminar hasta Brunico (unos 12 kilómetros ida y vuelta) por un camino muy bonito que ya os mostraré mañana. El paseo ha estado muy bien, por un camino ancho y bien señalizado. Bien señalizado, salvo para alguien tan torpe y con el sentido de la orientación tan alterado como yo, que por un momento me he perdido y he terminado en una pequeña senda helada, con un precipio a un lado que terminaba en el río. Menos mal que ha primado el sentido común y he dado la vuelta, porque por un momento me costaba tragar. En fin…¡cosas mías!. Luego he comido en el apartamento y me he ido a recoger a los bambini y a maridísimo, junto a tres de las demás familias con las que estamos pasando estos días de vacaciones de esquí (cuatro familias italianas, una cubana y nosotros).
Mientras tanto os dejo algunas imágenes de Trento, donde estuvimos comiendo ayer. Trento es la capital de esta región y la mayoría tenemos conocimiento de ella por aquel famoso Concilio del S.XVI que estudiamos en el colegio. Pero no voy a entrar en el famoso concilio, pero sí en la arquitectura de la ciudad, que aún conserva mucho de lo que debió ser, con sus preciosos edificios pintados. Además está la plaza principal, que es casi tan grande como la de Mantua, pero me ha gustado mucho más, me ha parecido mucho más entrañable. Y luego está la catedral, el castillo del Buonconsiglio, el MUSE y muchos otros lugares que aumentan el encanto de la ciudad.

Trentino Alto Adige – Lago di Garda

Mientras os escribo esto y os hago creer que estoy en el lago de Garda, estoy en realidad en un pequeño pueblo cerca de Brunico a donde hemos venido para que maridísimo y los bambini esquíen. Yo la verdad no termino de entender la gracia de un deporte que sólo puede practicarse unos pocos días al año, en el que pasas frío y también algo de miedo, pero bueno…si a ellos les gusta, yo me dejo. Eso sí, esta mañana amanecimos en el lago de Garda y os puedo asegurar que es fantástico. Y es que ayer, después de estar en Mantova, nos acercamos hasta Torbole del Garda, en el norte del mayor lago de Italia y allí dormimos en un hotel ecológico muy chulo, donde nos hemos tomado un desayuno de campeones. El lago de Garda es un lugar increíble. Sobre todo a la hora en que llegamos ayer, cuando el sol ya se ponía tiñiendo de rosa el cielo que se reflejaba sobre el agua. Era todo tan bonito, que nos quedamos impresionados. Esta mañana, después del desayuno de campeones del que ya os he hablado (todo con productos naturales) caminamos  desde Torbole hasta Riva del Garda – el pueblo más representativo del lugar – bajo un sol madrugador que dejaba al descubierto toda la belleza de las enormes montañas sobre el agua del lago y el paseo tampoco nos ha dejado indiferentes. ¡¡Qué ganas de estar y, aún más, qué ganas de volver cuando el calor permita bañarse y practicar deportes acuáticos!!. Mucha canoa, mucho pádel surf y, sobre todo, mucho windsurf en esta zona que se caracteriza por ser punto de encuentro de dos vientos, lo que hace que la zona sea especialmente propicia para este deporte. Os dejo varias fotos del paseo de esta mañana y también del paisaje al anochecer, para que comprobéis por vosotros mismos que el lago de Garda es, como ya os digo, súper recomendable. Mañana os cuento sobre Trento (por donde hemos pasado hoy) y todo lo que nos suceda sobre esta zona de los Dolomitas donde ahora mismo estamos.

Trentino Alto Adige 7 – Gastro

Hoy os dejo una entrada sobre la comida típica ladina que tiene su base en la polenta, la scamorza (queso del lugar) y el speck (el embutido propio de la zona), pero también ofrece pasta con carne de jabalí y ciervo y otras cosas como las tutres que son una especie de empanadillas de espinacas o de queso…
…los canederli, que son unas albóndigas de verduras y queso, el stinco di maiale (cerdo asado lentamente y acompañado de puré de patatas y col) y los pequeños pasteles salados de verduras. 
Supongo que no os extraña si os digo que no me puedo abrochar los vaqueros 🙂