PopStairs

Aunque hoy sea el día del padre, es decir un día más bien masculino, me han sorprendido muchas imágenes femeninas en las escaleras romanas. Ha sido casualidad que primero me haya encontrado en unas escaleras de Via Flaminia, cerca del Corso de Francia, a Michèle Mercier, la actriz de “Il Giovedì” de Dino Risi y que más tarde haya sorprendido – y por dos veces – sobre las escaleras del Mercato Trionfale, cerca del Vaticano, a Anna Magnani, a la que yo recuerdo en la peli “Roma città aperta” pero que es todo un icono romano que llegó a ganar el Oscar. En una aparece soñadora abrazando a un perro. En otra sonriente con un gato entre los brazos. Parece que estas tres imágenes de actrices sobre las escaleras romanas pertenecen al mismo proyecto, titulado PopStairs y creado por David “Diavù” Vecchiato. Creo que aún hay dos obras más dentro de este mismo proyecto, las escaleras de Elena Sofia Ricci y las de Ingrid Bergman. Como no creo que vuelva a tener la misma suerte de encontrármelas por casualidad, esta vez las buscaré y os las traeré.

La Piedad de Borondo

Hace mucho que no comparto las obras de arte que están por la calle, al alcance de cualquiera, hasta de mí. Las de hoy están en la vía Prenestina, a la altura del novecientos y pico. Es decir…alejaditas del centro. Pero merecen la pena. La que más destaca es La Piedad, una obra inmensa (por sus dimensiones, por su significado, por lo estremecedor de sus pinceladas) hecha por un artista español – de Segovia creo – llamado Gonzalo Borondo que tiene pinturas de este calibre por todo el mundo (algunas, como una de Berlin, con polémica incluida). Os dejo las imágenes de todas las obras que hay en esa manzana y un vídeo de cómo hicieron La Piedad, para que apreciéis su verdadero tamaño y la manera de trabajar que tiene Borondo.

Amigos augustos

Hay un artista callejero que siempre se queda conmigo. Es un señor mayor, de sonrisa permanente, que busca cualquier excusa para hablar y que entretiene a los paseantes colocando estrategicamente citas celebres en diferentes idiomas. Además, para no estar solo, muchas veces se acompaña de un amigo que no creo que le de mucha conversación, pero que al menos abulta (os dejo imagen). Generalmente le veo entre el Ara Pacis y el Mausoleo de Augusto. Por cierto que ayer, por primera vez en tres años y medio vi operarios trabajando en el Mausoleo, pese a que fue ya en 2008 cuando se aprobó un proyecto arquitectónico internacional por valor de 17 millones de euros para restaurarlo y peatonalizar toda esa zona. Igual (¿quién sabe? a lo mejor, tal vez), algún día se puede visitar.

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