Sábado 12 de octubre…tercer acto.

Como ayer no pude escribir, hoy…doble sesión (matinal y vespertina).
Sábado 12 de octubre, día de la Virgen del Pilar. Comenzó el día a las 11 de la mañana en la Iglesia de Santa María de Montserrat de los Españoles, Iglesia Nacional de Santiago y Montserrat, una Iglesia del S.XVI donde están enterrados algunos miembros de la Familia Borgia. Allí asistimos con el resto de gente de la Embajada, incluido el Embajador de la Santa Sede, a una misa que daba el Cardenal Carlos Amigo para todos los españoles de Roma. La misa fue cantada y con partes en latín, y duró algo más de hora y media. Yo no profeso la religión católica (ni ninguna otra) y asisto en pocas ocasiones a este tipo de actos, pero cuando asisto, la verdad es que presto toda mi atención, especialmente a la Homilía. Y en este caso en concreto fue muy bonita, ya que Amigo habló sobre el amor y la importancia de no ahondar en nuestras diferencias, en tratar de sonreír para hacerle al otro la vida más fácil, en tener claras cuáles son las cosas esenciales y cuáles las superfluas. Me gustó mucho. Aunque reconozco que no deja de sorprenderme la vinculación tan fuerte que existe entre las instituciones españolas y la Iglesia Católica. Y a mí eso a veces, me hace sentir un poco extraterrestre. Aunque la misa, de verdad que fue preciosa y digna de ver. Para terminar hubo una ofrenda a la Virgen.
Misa oficiada por el Cardenal Carlos Amigo en la Iglesia de Santiago y Montserrat.
Misa oficiada por el Cardenal Carlos Amigo.
Por otro lado, como ya he comentado en alguna ocasión, hay un grupo de Facebook que se llama Españoles en Roma que ayuda a que la adaptación a la Ciudad Eterna sea más sencilla. En ese grupo, hay un cura, Juan, que de vez en cuando recomienda películas y que hace unos días comentó que iba a participar en esta misa. De hecho, allí estaba, junto al Cardenal Amigo y otros 20 sacerdotes (aproximadamente). A la salida, le vi y me acerqué a saludarle, diciéndole que le conocía de Facebook. De repente se acercaron también otras dos españolas a saludarle y fue así como me enteré de que este cura había estado en Gran Hermano…¡qué alegría no tener televisión! (insisto…¡cuánto daño ha hecho la televisión a nuestra cultura!). Por lo demás el hombre era simpático y con mucha labia…y me presentó a otros españoles en Roma del grupo de Facebook. Así que no tendré más remedio que salir de cañas aperitivo con ellos alguna vez por el Trastévere (:D)
Ofrenda a la Virgen.
Ofrenda a la Virgen.
Después, los trabajadores de la Embajada, junto con el Embajador de la Santa Sede, el Ministro Consejero y sus mujeres, nos fuimos a comer (pero cada uno pagó de su bolsillo, eh?). Yo, por protocolo, debía sentarme entre el Embajador y el Ministro Consejero, pero me negué diciendo…”¿pero yo que les puedo aportar a estos señores?”. Y en momentos como ése, es cuando me bloqueo y me viene a la cabeza mucha gente que estaría encantada de estar en esa situación y que además lo haría muy bien. Pero no es el caso. ¡¡¡Pero si yo era de las que en las cenas de fin de curso no quería sentarse al lado del profesor!!!.Total que al final todos los hombres (8) se sentaron en una mesa, todas las mujeres (11) en otra y los niños en otra (8). Mentiría si dijese que no me lo pasé bien, porque sí que me lo pasé bien y tuve la suerte de sentarme junto a gente encantadora, pero reconozco que a mí estas cosas me dejan tocada…En todo caso, todo el mundo disfrutó y la sobremesa se alargó varias horas.
Aunque nuestra jornada no acabó ahí, porque por la noche aún tuvimos cena informal con otra gente de la Consejería. Conclusión: Un día verdaderamente agotador. Necesito un curso de habilidades sociales y protocolo. Y…¡¡el fin de semana aún no ha acabado!!.

Termini

Advertencia para navegantes: acabo de descubrir que he comprado un colchón más pequeño que la cama y a mi pastel (o mejor dicho, el que mañana tiene que llevar mi hija al colegio) le ha dado un gatillazo…Con estos antecedentes comprenderéis que no estoy para muchas palabras. Además estos últimos días, cuando no es una cosa es otra – viene el fontanero, nos traen unos muebles, vienen a cambiar la caldera , aparece el jardinero – así que tampoco tengo tiempo de hacer mis expediciones habituales, para descubrir mi Roma-amoR (para después contároslo). Dicho lo cual, o mucho cambian las cosas, o utilizaré básicamente imágenes.
Y empiezo con una de esas que le ponen un filtro a tus ojitos cuando se empeñan en verlo todo gris. Un filtro rosa ¡claro!. Y es que…
Vespa rosa.
Vespa rosa.
…no me gustan las motos, pero ¿no veis este “fresón” y os imagináis ya subidos en ella? ¿no os recuerda a vuestros veranos de quinceañeros (aunque no tuvieseis moto, y mucho menos rosa)? 
Por lo demás, esta tarde, mientras los niños estaban en clase sacando al Mozart que seguro que llevan dentro, yo me fui a dar un paseo por el barrio de Termini que, para los que no lo sepáis es la estación central de Roma. De ahí salen todos los trenes de cercanías y también de larga distancia. Además es un nudo central del Metro de Roma. Yo había pasado varias veces por debajo de Termini, pero nunca la había visto. Es una plaza gigante. y especialmente caótica.
Estación de Termini
Estación de Termini
A simple vista se podría decir que no es una zona bonita. Conociéndola además, se podría añadir que ciertas calles, a ciertas horas, pueden ser incluso un poco peligrosas. Es una zona donde viven muchos inmigrantes, donde hay muchos restaurantes de cocina internacional, tiendas de mayoristas, “chinos”, y que tiene un aire multirracial bastante interesante. Vendría a ser el Lavapiés de Madrid. En general, no tiene edificios de gran belleza, pero sí que esconde rincones maravillosos, como la Iglesia de Santa María la Maggiore de la que ya os he hablado en alguna ocasión.
Santa María la Maggiore.
Santa María la Maggiore.
Preciosa, ¿no? Pues no es el único tesoro que esconde este barrio, pues también aquí se encuentra la Iglesia de San Pietro in Vincoli que, como en aquel dicho popular, vale más por lo que esconde, que por lo que muestra. Y es que en su interior se encuentran el Moisés de Miguel Ángel y las cadenas de San Pedro. Hoy no me ha dado tiempo a visitarla, para fotografiarla, pero el próximo martes me acerco y os la enseño.
Lo que sí que he visto hoy ha sido La Torre dei Capocci, una torre medieval que se encuentra en medio de una plaza que está en medio de ninguna parte. La verdad es que no entiendo su significado ahí, pero bueno…es curioso. También he visto la PIaza dell´Esquilino, donde hay un obelisco del S.XVI que sirve de guía a los peregrinos que llegan a Santa María la Maggiore. Ahí os la dejo para cerrar esta entrada…
Obelisco dell´Esquilino.
Obelisco dell´Esquilino.

Bajo el suelo de Roma

Si hoy llueve…¡es domingo!.
Y, como corresponde a un buen domingo, y especialmente a éste, después de haber estado todo el fin de semana dentro del término municipal de Roma, hay que ponerse el salacot e intentar descubrir algo nuevo. Y, para protegernos de la amenaza de lluvia, hemos decidido sumergirnos en las profundidades de la ciudad, la que se esconde debajo de esa otra Roma que está en la superficie y que vemos todos los días…así nos hemos dirigido a las catacumbas de San Calixto. 
Las catacumbas pillan a desmano, están a las afueras de Roma, al sur, pero creo que merecen la pena. A mi me impresionaron muchisimo la primera vez que vine a Roma y, aunque desde entonces, no había vuelto, no me han defraudado en absoluto, son tal y como las recordaba. Los pasillos lúgubres y húmedos, formando un laberinto gigante, del que debe ser imposible salir solo, las tumbas, sobre todo las más pequeñas, los mosaicos y los frescos iconográficos, restaurados durante años de estudio. Todo sencillamente impactante. Además, hemos tenido la suerte de tener un guía fabuloso (jmburgui.es) que ha hecho que todos disfrutásemos muchísimo de la visita (y que nos ha dejado sacar un par de fotos).
Catacumbas de San Calixto.
Catacumbas de San Calixto.
Además, como hemos sido la última visita de la mañana, nos hemos encontrado a este mismo guía saliendo a comer y se ha ofrecido para llevarnos hasta la Iglesia de San Sebastián, que está muy próxima. Pero de camino – debe ser clérigo, pues vive allí mismo junto a las catacumbas – nos ha enseñado su pequeño huerto. Aquí hemos tenido la anécdota kamikaze del día, pues nos ha ofrecido tomates, pero como a mi hijo no le gustan, ha visto una cosa verde y…¡¡ñam!!. Era una guindilla, no digo más. Casi tienen un nuevo mártir en San Calixto. Pobre mío.
La Iglesia de San Sebastián no es especialmente bonita, o al menos a mi no me lo ha parecido, aunque destacan en ella dos esculturas, una figura recostada del santo atravesado por las flechas y hecha por los alumnos de Bernini, y un busto de Cristo hecho por el propio escultor. 
Después, aprovechando un agradable rato de sol, hemos caminado por la Via Appia Antica, como debieron caminar por ella hace dos mil años…
Luego hemos ido a comer a una trattoria cercana y a tomar un helado y para casa a seguir desembalando…Lo que me hace plantearme la de necesidades absurdas que nos creamos (o nos crean) y lo feliz que era yo con cuatro cosas…

Domingos lluviosos

Hoy ha amanecido nublado y antes de que nos diese tiempo a salir de casa (a las once) ya estaba lloviendo. Sin embargo, nada nos ha hecho desistir y, en lugar de quedarnos en casa, viendo pelis o leyendo un buen libro, nos hemos comprado un paraguas en un puesto callejero y hemos mantenido nuestro plan de hacer turismo urbano. También bajo la lluvia es bonita Roma. Además, por lo que nos han contado, llueve bastante más que en Madrid, así que tendremos que irnos acostumbrando…¡¡no vamos a pasar 6 meses metidos dentro de casa!! 
Charcos
Charcos
Pero ¡claro! he tenido que variar algo el plan, que era más de exterior, y he buscado el listado (interminable) de las iglesias más representativas de Roma, para seleccionar algunas donde poder cobijarnos  en caso de diluvio (como finalmente así ha sido). 
Al saber que Santa Maria Maggiore está dedicada a la Virgen de las Nieves enseguida he querido visitarla. No es como la ermita de las Nieves de mi pueblo berciano, (:oD) pero no defrauda. Venga, vale, en realidad, según entras, te deja con la boca abierta, es sencillamente espectacular.
Luego hemos visitado también la iglesia de San Clemente, con sus tres niveles de construcción, su iglesia del SXII, su iglesia del SVI y una casa del SII perfectamente conservada, donde aún existe un  templo en el que se llevaban a cabo ritos dedicados a Mitras (dios pagano del sol).
Por últimos, aprovechando un momento de sol, hemos cruzado el parque del Monte Oppio para ver desde allí la maravillosa vista del Coliseo y los Foros. 
Coliseo desde el Monte Oppio
Coliseo desde el Monte Oppio
Pretendíamos también visitar la Bocca de la Veritá y el Monte Aventino, pero alejar a los polluelos de los charcos,lleva su tiempo, y al final se nos ha hecho tarde. Otro día será. Además, como no tenemos nevera, no tenemos comida, así que, hasta mañana, que nos traen la nueva (que, por cierto, pagan los dueños), tenemos que comer fuera y nos hemos ido a Vía Veneto y de allí…a casita, ahora sí, a ponernos con la mantita y a ver cómo, tras nuestras ventanas, sigue lloviendo.