Termini

Advertencia para navegantes: acabo de descubrir que he comprado un colchón más pequeño que la cama y a mi pastel (o mejor dicho, el que mañana tiene que llevar mi hija al colegio) le ha dado un gatillazo…Con estos antecedentes comprenderéis que no estoy para muchas palabras. Además estos últimos días, cuando no es una cosa es otra – viene el fontanero, nos traen unos muebles, vienen a cambiar la caldera , aparece el jardinero – así que tampoco tengo tiempo de hacer mis expediciones habituales, para descubrir mi Roma-amoR (para después contároslo). Dicho lo cual, o mucho cambian las cosas, o utilizaré básicamente imágenes.
Y empiezo con una de esas que le ponen un filtro a tus ojitos cuando se empeñan en verlo todo gris. Un filtro rosa ¡claro!. Y es que…
Vespa rosa.
Vespa rosa.
…no me gustan las motos, pero ¿no veis este “fresón” y os imagináis ya subidos en ella? ¿no os recuerda a vuestros veranos de quinceañeros (aunque no tuvieseis moto, y mucho menos rosa)? 
Por lo demás, esta tarde, mientras los niños estaban en clase sacando al Mozart que seguro que llevan dentro, yo me fui a dar un paseo por el barrio de Termini que, para los que no lo sepáis es la estación central de Roma. De ahí salen todos los trenes de cercanías y también de larga distancia. Además es un nudo central del Metro de Roma. Yo había pasado varias veces por debajo de Termini, pero nunca la había visto. Es una plaza gigante. y especialmente caótica.
Estación de Termini
Estación de Termini
A simple vista se podría decir que no es una zona bonita. Conociéndola además, se podría añadir que ciertas calles, a ciertas horas, pueden ser incluso un poco peligrosas. Es una zona donde viven muchos inmigrantes, donde hay muchos restaurantes de cocina internacional, tiendas de mayoristas, “chinos”, y que tiene un aire multirracial bastante interesante. Vendría a ser el Lavapiés de Madrid. En general, no tiene edificios de gran belleza, pero sí que esconde rincones maravillosos, como la Iglesia de Santa María la Maggiore de la que ya os he hablado en alguna ocasión.
Santa María la Maggiore.
Santa María la Maggiore.
Preciosa, ¿no? Pues no es el único tesoro que esconde este barrio, pues también aquí se encuentra la Iglesia de San Pietro in Vincoli que, como en aquel dicho popular, vale más por lo que esconde, que por lo que muestra. Y es que en su interior se encuentran el Moisés de Miguel Ángel y las cadenas de San Pedro. Hoy no me ha dado tiempo a visitarla, para fotografiarla, pero el próximo martes me acerco y os la enseño.
Lo que sí que he visto hoy ha sido La Torre dei Capocci, una torre medieval que se encuentra en medio de una plaza que está en medio de ninguna parte. La verdad es que no entiendo su significado ahí, pero bueno…es curioso. También he visto la PIaza dell´Esquilino, donde hay un obelisco del S.XVI que sirve de guía a los peregrinos que llegan a Santa María la Maggiore. Ahí os la dejo para cerrar esta entrada…
Obelisco dell´Esquilino.
Obelisco dell´Esquilino.

Autor: elenabalo

Medio berciana, medio castellonera. Criada como barberense y crecida como villaodonesa. Y ahora mismo ejerciendo de romana. Soñadora vehemente, vividora pragmática. Unos ratos ingenua y otros escéptica. Hija imperfecta, madre impaciente, compañera indómita, amiga irregular. Culé. Viajera y enamorada de Roma.

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