La Dolce Vita 2: Castagnole y Frappe

Y es que, aunque ya estemos bien entrados en Cuaresma, me he dado cuenta de que el calendario me atropelló sin haberos contado los dulces más típicos de los carnavales romanos: le castagnole y le frappe.
Le frappe los probé en un cumpleaños infantil hace un par de semanas y he de decir que son bastante parecidos a los pestiños o a un dulce carnavalero gallego que se llama “oreja”. Para hacerlos hacen falta 250 gramos de harina, 25 de mantequilla, 2 huevos, un poco de vainilla en polvo, 35 gramos de azúcar, 1/2 sobre de levadura, una pizca de sal y, lo más importante, una buena cucharada de grappa. Se mezcla todo bien hasta que se forme una masa suave y compacta, y se deja reposar por 30 minutos. Luego se estira la masa, se corta y se fríe en abundante aceite caliente. Después se espolvorea con azúcar glas. Para mi gusto, un poquito está bien, pero no se puede abusar, porque son demasiado…grasos. Aunque me pregunto cómo serían originariamente, cuando se freían con manteca de cerdo, en lugar de aceite, y se hacían en cantidades industriales, para que durasen toda la Cuaresma. 
Foto tomada en la pastelería Regoli, Via dello Statuto 60, cerca de Santa María la Mayor.
Foto tomada en la pastelería Regoli, Via dello Statuto 60, cerca de Santa María la Mayor.
Le castagnole, son pequeñas bolitas que recuerdan en su forma a las castañas, como su nombre indica. En realidad son muy parecidos a nuestros buñuelos de viento. Para hacerlos se utilizan 200 gramos de harina, 40 gramos de mantequilla, 50 gramos de azúcar, un poco de vainilla en polvo, 1/2 sobre de levadura y 2 yemas, se le añade una cucharada de anís, una cucharada de zumo de limón y otra de cáscara de limón. Una vez que tengamos la masa suave, hay que hacer bolitas del tamaño de una nuez y freírlas en abundante aceite caliente. Una vez frías también hay que espolvorearlas con azúcar glas. He de decir que castagnole he visto de todos los colores y sabores, pues en todas las panaderías y pastelerías ponen bandejas y bandejas de estos pequeños fritos, tanto que empachan con sólo mirarlas. Pero yo sólo he catado éstas, las tradicionales, en una cena hace unos días.  

Autor: elenabalo

Medio berciana, medio castellonera. Criada como barberense y crecida como villaodonesa. Y ahora mismo ejerciendo de romana. Soñadora vehemente, vividora pragmática. Unos ratos ingenua y otros escéptica. Hija imperfecta, madre impaciente, compañera indómita, amiga irregular. Culé. Viajera y enamorada de Roma.

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