Cività di Bagnoregio

Cuando llegué a vivir a Italia apuntaba todas aquellas recomendaciones y consejos que los autóctonos y los más veteranos me daban sobre estas tierras. Desde entonces,  pese a que la lista ha seguido aumentando, también los lugares tachados (es decir, ya visitados) aumentaban. Sin embargo, por hache o por be, hay un lugar que durante estos veinte meses se me ha resistido… hasta hoy: Cività di Bagnoregio.
20150411_144039
A esta ciudad se la conoce como “la città che muore” porque está situada sobre la cima de una colina que, por sus características geológicas, sufre una irrefrenable y constante erosión. Por lo que he leído parece ser que el pueblo pierde unos 25 centímetros al siglo…lo cual, todo sea dicho, tampoco me parece para tanto, tal vez sean 25 metros. Sea como sea, la cuestión es que cuando esta ciudad fue fundada por los etruscos hace unos 2500 años su situación, más que un escollo, resultaba un privilegio, pues resultaba muy fácilmente defendible.
20150411_141401
La ciudad, pues lo de siempre, ha pasado de mano en mano, de los etruscos, al Imperio, por alguna familia noble y también por algún Cardenal de la Iglesia, hasta que en el S.XVII un gran terremoto provocó graves daños en las calles y edificios y la ciudad quedó casi por completo abandonada. Aún hoy en día Cività di Bagnoregio se encuentra aislada, sólo viven allí unas siete u ocho personas, pues sólo se puede acceder a través de un puente de cemento que la une con la nueva población. Es precisamente ese aislamiento, su pequeño tamaño, la ausencia de coches, los edificios medievales, las vistas del valle, las colinas de arcilla desmoronándose a sus lados, lo que le da su especial encanto.
20150411_142538
Datos prácticos: Se encuentra a unos 120 kilómetros de Roma. En esa zona fronteriza entre el Lazio, la Toscana y Umbría. A sólo un cuarto de hora del lago Bolsano, el lago de origen volcánico más grande de Italia, y a veinte minutos de Orvieto, una de las ciudades que más me han gustado en los alrededores de Roma. Si vais en coche, por aparcar en el pueblo nuevo os cobran entre 2 euros (1 hora) y 6 euros (todo el día). Para entrar en la Civita hay que pagar también una entrada de un euro y medio. El pueblo no tiene muchos restaurantes, así que lo mejor es reservar según se aterriza para luego no tener que perder el tiempo buscando un hueco. Nosotros hemos comido, no muy caro y sí muy rico, en un restaurante llamado Alma Civita, que está ubicado en unas antiguas cuevas etruscas…slow food, happy life!. Y os dejo dando una vuelta por su plaza…

Autor: elenabalo

Medio berciana, medio castellonera. Criada como barberense y crecida como villaodonesa. Y ahora mismo ejerciendo de romana. Soñadora vehemente, vividora pragmática. Unos ratos ingenua y otros escéptica. Hija imperfecta, madre impaciente, compañera indómita, amiga irregular. Culé. Viajera y enamorada de Roma.

3 comentarios en “Cività di Bagnoregio”

  1. ahí no es donde íbamos a ir nosotras???me acuerdo de haber visto ese puente en unas fotoss.q guayyy….por cierto,esos gatines…me recuerdan a Grecia jjj

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s