Stadio di Domiziano

Hoy, mientras la rubia se dedicaba a hacer plie, chasse y jete toda la mañana, el ojazos y yo buscando invocar a la suerte que a veces le falta a su equipo, nos acercamos hasta la piazza de San Simeone y luego a visitar al dios Neptuno en la vecina Piazza Navona. No sé si todos sabéis que donde hoy en día está la preciosa Piazza Navona en tiempos estuvo el Estadio de Domiziano. Desde hace poco se pueden visitar los restos subterráneos de lo que fue ese estadio que medía 275 por 106 metros, estaba hecho con travertino y podía albergar a unos 30.000 espectadores. Entre los principales entretenimientos de los romanos estaban las carreras ecuestres, la lucha de gladiadores y la caza de animales, sin embargo las competiciones atléticas no tenían tanto éxito. Pero Domiziano, el último emperador de la dinastía Flavia, instauró una gran fiesta anual dedicada a Giove, que se celebraba con música y juegos atléticos, para ello mandó construir un Odeón y un estadio para competiciones deportivas, éste que hoy nos ocupa. Pero como ya he dicho, el atletismo nunca fue muy apreciado en Roma, primero porque se consideraba inmoral, pues los atletas competían desnudos (no se dejaba entrar a las mujeres en los estadios), después porque el esfuerzo físico no conllevaba un resultado concreto y por último porque era poco espectacular y no tenía demasiado efecto sedativo sobre el pueblo (pan y circo). Vamos, que no tenía atolondrada a la gente como lo hace una final de Champions por ejemplo. Así que, con tan poco apoyo popular, el estadio terminó en desuso allá por el S.IV y comenzó a ser víctima de expolios. Luego vino la construcción del Campus Agonis o Navone y después, ya en el S.XV se situó allí el mercado semanal que aceleró la construcción de gran parte de los edificios que fueron dándole a la plaza la forma que aún conserva hoy en día. Por lo demás, las excavaciones comenzaron en los años 30 del siglo pasado y, como ya he dicho, desde hace poco se pueden visitar y, aunque no deja de ser interesante, sobre todo ver como se ha ido construyendo Roma por épocas y por capas, es una visita prescindible para todos aquellos que sólo van a pasar unos días en Roma. 

 

Autor: elenabalo

Medio berciana, medio castellonera. Criada como barberense y crecida como villaodonesa. Y ahora mismo ejerciendo de romana. Soñadora vehemente, vividora pragmática. Unos ratos ingenua y otros escéptica. Hija imperfecta, madre impaciente, compañera indómita, amiga irregular. Culé. Viajera y enamorada de Roma.

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