Sabaudia

Il capo de maridísimo es un enamorado de Sabaudia y nos lo lleva recomendando tres años, pero nosotros por hache o por bé siempre que habíamos intentado ir, algo se había cruzado en nuestro camino. Pero no hay nada como hacer planes para que la vida se ría un poco de ti; por eso, este fin de semana que pensábamos ir a San Quirico D’Orcia en la Toscana, hemos terminado en Sabaudia. Y he de decir que, aunque lo que se dice cerca de Roma no está, porque tardamos más de hora y media en llegar y otro tanto en volver, ha merecido la pena, pues son sin duda de las playas más agradables que he visto hasta ahora en este país. Aunque supongo que también influye el hecho de que esta semana ha comenzado, a golpe de tormenta y de ligera bajada de temperaturas, el otoño y que el pronóstico meteorológico anunciaba lluvias también para hoy. Sin embargo, allí estábamos, en medio de una inmensa playa de arena dorada, rodeados de montañas verdes y con un sol que brillaba con fuerza, aunque a veces se escondía tímidamente entre las nubes. Y solos, prácticamente solos.
Allí mismo, en la playa de Torre Paola, comimos en el restaurante Saporetti, aunque no os lo recomiendo, no porque no estuviese bueno, que lo estaba, sino por el trato y, sobre todo, por los precios, al doble de lo que sería normal en cualquier restaurante de su categoría. Pero sigamos con lo bueno, porque después de comer, fuimos a alquilar unas barcas al lago. Y es que no os he contado lo que más me ha llamado la atención de este pueblo y es el lago costero que forma una especie de brazos que terminan en dos canales separados del mar por una duna de arena sobre la que crece la típica vegetación mediterránea y forma una zona húmeda que hace el lugar verdaderamente fascinante. Sobre todo la imagen cuando uno toma la calle que lleva desde el pueblo a la playa y puede ver el agua tranquila del lago, las dunas, el verde, el mar y al fondo el cabo Circeo, un monte de más de 500 metros que destaca sobre la costa. En fin…que aunque no tenga buenas fotos del lugar, en mi retina lo guardo. Además, tampoco conseguimos alquilar las canoas, pero pendiente queda para la próxima ocasión…¡que llegará!
Después de eso seguimos recorriendo la zona y llegamos hasta San Felice Circeo, no sin antes explorar un poco la costa desde las alturas y ver el faro del lugar. En San Felice encontramos otra playa tranquila y agradable donde pasamos la tarde antes de volver al bullicio romano y a la lluvia que pronostican para mañana, pero…¡¡que nos quiten lo disfrutao!!

 

 

Autor: elenabalo

Medio berciana, medio castellonera. Criada como barberense y crecida como villaodonesa. Y ahora mismo ejerciendo de romana. Soñadora vehemente, vividora pragmática. Unos ratos ingenua y otros escéptica. Hija imperfecta, madre impaciente, compañera indómita, amiga irregular. Culé. Viajera y enamorada de Roma.

Un comentario en “Sabaudia”

  1. Tiene una pinta estupenda…..llámame para la próxima visita,anda…jjjj.yo ya se manejar una barca en un lago,he estado en sabría practicando 😜😜😜

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