Parque de los Monstruos y lago Vico

Ayer nos acostamos sin tener planes del todo claros para este último sábado de septiembre, pero hoy la mañana soleada nos ha iluminado y hemos decidido emprender camino hacia la frontera entre las regiones de Lazio y Umbria, a una hora aproximadamente de Roma. Primero hemos ido al Parque de los Monstuos, también conocido como el Bosque Sagrado de Bomarzo, que es un lugar sobrecogedor, debido a sus figuras fantásticas y desmesuradas, talladas en la roca volcánica propia del lugar o plantadas entre los árboles. Todo te remite irremediablemente a otro lugar (Camboya por ejemplo) y a otro tiempo, quizá al S.XVI, que fue cuando lo mandó construir el duque Pier Francesco Orsini como un homenaje a lo oscuro y a lo innombrable, a esos monstruos que torturaban su espíritu después de la muerte de su mujer. El jardín tuvo que ser más que estrafalario en su momento, acostumbrados a los jardines racionales y delicados de la época, así que no debieron ser nunca muy apreciados y cayeron en el abandono tan pronto como murió el duque. En el edificio central aún pueden verse fotos de principios de este siglo con las ovejas pastando entre las figuras totalmente cubiertas de vegetación. De hecho no fue hasta mediados del S.XX cuando la propiedad fue comprada y recuperada por la familia Bettini. Gracias a ellos ahora podemos entrar en la boca de un ogro, ver a un elefante arrollar a un soldado romano, alucinar con colosos de cuatro metros luchando entre sí, admirar dragones, mujeres postradas, grandiosas sirenas, incluso entrar en una torre inclinada que no sé por qué motivo provoca una sensación de vértigo y de mareo que aún me dura un poco cuando lo pienso :). Y mientras paseas, tratando de descubrir la siguiente figura, las frases enigmáticas te persiguen: “Todo pensamiento es fugitivo”, “Sólo para desfogar el corazón”, “Vosotros que vais por el mundo errantes, tratando de ver estupendas maravillas, venid aquí, donde están los rostros horrendos elefantes, leones, osos, ogros y dragones”. Y es verdad que todo eso y más puedes encontrar en este parque, donde el único edificio medio normal es el mausoleo, en medio de un campo verde, dedicado a Giulia Farnese, la mujer de Orsini. 
Y después del paseo por el parque de los monstruos, hemos ido a alimentar el cuerpo con un buen plato de pasta y un tiramisú y más tarde, entre pueblos encaramados en lo alto de una colina, como Mugnano, hemos llegado hasta un lago de origen volcánico y de nombre Vico donde nos hemos bañado justo cuando el cielo comenzaba a teñirse de rosa. Muy bonito Vico, un lugar al que seguramente volveremos para seguir explorando y seguir, como siempre, contándolo.

 

 

Autor: elenabalo

Medio berciana, medio castellonera. Criada como barberense y crecida como villaodonesa. Y ahora mismo ejerciendo de romana. Soñadora vehemente, vividora pragmática. Unos ratos ingenua y otros escéptica. Hija imperfecta, madre impaciente, compañera indómita, amiga irregular. Culé. Viajera y enamorada de Roma.

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