Lombardia 3: Milán

Esta mañana salimos del hotel con destino al Cenacolo de Leonardo, es decir hasta la Iglesia de Santa Maria donde está “La última cena” pintada entre 1494 y 1497 por Da Vinci a petición de Ludovico Sforza. La verdad es que no me lo esperaba así. La pintura es grande (8×4) e impresionante, pero sobre todo es como constatar la existencia de eso que siempre has visto en los libros, ver los grupos de tres apóstoles rodeando a Jesucristo, cada uno de ellos con un símbolo identificativo e imaginar a un Leonardo de mi edad subido a un andamio dejándose llevar por su genio. Después paseamos hasta el Castillo Sforzesco y el parque Sempione, también maravillosos, sobre todo a esa hora en que aún brillaba el sol en Milán. Y eso que tuvimos suerte y no llovió en todo el día, aunque estuvo toda la tarde nublado.
De allí nos fuimos hasta la Vía Dante para comer en una de sus terrazas. Menos mal que los genitori y los bambini comieron bien, porque para maridisimo y para mi fue una de nuestras peores comidas en Italia: ¡su pizza estaba hecha con base precocinada y mis gnocchi estaban completamente crudos!. Pero el sitio muy animado y bonito, con vistas al castillo. Después de mi fiasco con los gnocchi, mi cuerpo me pedía un lujo “lujoso” y por eso caminamos hasta el cuadrilátero de la moda, cruzando el teatro della Scala hasta la via Montenapoleone donde me tomé un tiramisù  (a precio de Gucci) en la pastelería más antigua de Milán, Cova, sirviendo café desde 1817. Y luego, piano piano, seguimos la ruta de la moda milanesa hasta las preciosas Galerías Vittorio Emanuele II, donde las cristaleras, las pinturas y el suelo son el marco perfecto para sus tiendas. Por cierto, que tambien hay una tradición que te asegura el volver a Milán, que es dar una vuelta sobre uno mismo pisando los testículo del toro que representa a Torino en una de las imágenes del suelo…¿quién puede imaginarse el por qué?
En ese momento ya estábamos suficientemente cansados como para volver al hotel a descansar un poco y reponer fuerzas antes de salir por el barrio de Navigli, un área con canales y mucha marcha de Milán y donde, después de pasear por el Naviglio Grande y el Pavese, hemos tomado un aperitivo antes de coger el tranvía para ir a dormir.

img-20161001-wa0015

Autor: elenabalo

Medio berciana, medio castellonera. Criada como barberense y crecida como villaodonesa. Y ahora mismo ejerciendo de romana. Soñadora vehemente, vividora pragmática. Unos ratos ingenua y otros escéptica. Hija imperfecta, madre impaciente, compañera indómita, amiga irregular. Culé. Viajera y enamorada de Roma.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s