Toscana: Arezzo

Después de dejar, con mucha pena, la casa rural donde nos hemos aislado durante estos pocos días, nos fuimos a comer a Arezzo. El pueblo es bastante más grande que estos otros que hemos visitado por la zona y cuesta un poco más encontrar ese centro histórico maravilloso donde te puedes imaginar su pasado glorioso, también sobre todo porque la Segunda Guerra Mundial fue especialmente cruenta aquí y parte de sus tesoros quedaron destruidos, haciendo que las antiguas callejuelas tuvieran que ser sustituidas por grandes avenidas. Pero al final llegas a la Piazza Grande y te invade toda su historia.
20150602_152239
Es preciosa. No en vano fue uno de las localizaciones de la película “La vita è bella” (cuando aún era bella). Arezzo además es conocida por ser el lugar donde nacieron Vasari (artista humanista del S.XVI) y Petrarca (poeta humanista del S.XIV), y por su formidable industria joyera. Y después, se acabó el día de la República italiana, se acabó el puente y se acabó la Toscana. De nuevo a la rutina romana que, al menos, nos ha recibido SIN uno de sus atascos kilométricos, lo cual siempre se agradece.

Toscana: LagoTrasimeno y Cortona

20150601_171225
En realidad hay una trampa en el título de esta entrada, pues el lago Trasimeno, donde hemos estado hoy pasando la mañana, no está en la Toscana, sino en Umbria, pues ya os dije que estábamos en esa maravillosa franja que divide o une (según lo quiera ver cada uno) ambas provincias. Concretamente nos bañamos e hicimos picnic en una zona verde junto al pueblo de Castiglione del Lago, donde destaca en lo alto su castillo y su muralla medieval. 

20150601_115619

Un lago que, por su parte, es grande, el cuarto más grande de Italia, lo cual no está nada mal, pues este país sorprende (o al menos a mí me sorprende) por lo verde que es, cosa que no es de extrañar al ver la cantidad de agua que tiene. Además el lago tiene dos características particulares, por un lado no es volcánico, como sí que lo son la mayoría de esta zona y por otro lado, tiene varias islas, una de ellas, habitada por unas 35 personas.

20150601_172642

Después, ya de camino al agriturismo (casa rural), paramos en Cortona, a sólo 12 kilómetros. Un pueblo que no sabíamos que era tan bonito…ni tan turístico. En la foto veis el típico paisaje toscano (éste sí que está en Toscana) y al fondo, podéis intuir el lago. La parte antigua del pueblo está en lo alto de una colina (¡qué extraño!) y la verdad es que, aunque el camino de subida es maravilloso -entre coquetas galerías de arte, edificios a cual más bonito, viejas iglesias, pequeños jardines – te deja exhausto. Las vistas una vez arriba confirman la belleza de la subida.

20150601_163805

Y de nuevo, siguiendo la carretera del vino, hacia la Crosticcia, donde ya nos sentimos como en casa, donde nos sabemos unos privilegiados, con sólo asomarnos a la ventana de esta habitación desde la que os escribo.

20150601_181245

La Toscana: Castiglion Fiorentino 2

Siempre viene bien una jornada (o dos o tres o …¿por qué ponerle límites al campo?) de disfrutar del arte de no hacer nada. De simplemente despertarse, desperezarse, leer un rato en la cama, desayunar productos de cercanía, hacer la voltereta sobre el césped, jugar a los malabares, hacer gimnasia, montar en bicicleta, recoger (y comer) cerezas, probar a hacer pizza sobre la mesa de la cocina (y digo probar, porque el resultado no es que haya sido de lujo, pero bueno…se comió), degustar un vino local, pasear, jugar al escondite y sentarse en el porche a ver llover…slow life, vida ralentizada.

20150601_110408

La Toscana: Castiglion Fiorentino

20150530_175533
Nos vendieron un sueño y todos, en cuanto tenemos ocasión, lo compramos. No es, ni mucho menos, mi provincia italiana favorita, pero ¿cómo resistirse a un fin de semana largo en una casa rural perdida por la Toscana? Y aquí estamos en la Crosticcia, en Castiglion, a un paso de Arezzo, en esa zona fronteriza entre la Toscana y Umbria.

20150530_190224

El lugar es precioso, verde, lleno de olivos y casas de piedra. Además ha coincidido que este fin de semana (es puente en Italia, puesto que el día 2 es el día de la República) es la feria medieval en Castiglion y allí nos hemos dirigido a jugar, comer, bailar y ver espectáculos de juglares entre torres medievales y espacios verdes.
20150530_193859
Lo hemos pasado muy bien. Seguiré narrando y mis narraciones os llegarán en cuanto tenga ocasión…o wifi.
20150530_203605

 

Toscana 5: Florencia y Montepulciano

De nuevo el día nos ha sonreído y nos ha mostrado su mejor cara. Maravilloso despedirse de esta manera de Florencia, visitando además la Iglesia della Santa Croce, para quedarte así con ganas de más y desear volver. La Iglesia de la Santa Cruz se caracteriza, además de por los frescos de Giotto, por tener multitud de sepulcros de personajes célebres italianos, como Miguel Ángel o Galileo. Y además, hay una estatua de la Libertad, que dicen que podría ser la “inspiradora” de esa otra que todos conocemos.
Estatua de la Libertad en la Iglesia de la Santa Cruz de Florencia.
Estatua de la Libertad en la Iglesia de la Santa Cruz de Florencia.
Después de comer, nos hemos adentrado en las tierras toscanas y hemos llegado hasta Montepulciano. El pueblo no es precioso, aunque tiene su encanto. Pero, aunque os parezca increíble no hemos encontrado ninguna torre a donde poder subir. ¡Una decepción!. :P. Lo más parecido ha sido esto…
Torre con reloj y campana en Montepulciano.
Eso sí, todas las calles está llenas de pequeños comercios donde tratan de vender los productos típicos de la Toscana. Como curiosidad cinematográfica, os diré que aquí fue donde se rodó la saga de “Crepúsculo” (para mí ya hay suficientes vampiros en la vida real como para meterme en un cine a ver más, así que no he visto ninguna de esas películas, pero igual alguno de vosotros, sabéis a qué paisajes me refiero) y también algunas secuencias de “Bajo el sol de la Toscana”.
Montepulciano.
Montepulciano.
El pueblo, como veréis, está…repetid conmigo…”en-lo-al-to-de-una-co-li-na”. Muy bien, chicos. Sí, el pueblo está en una pequeña montaña, lo que hace que cueste un poco subir (el tráfico está limitado), pero que las vistas de los paisajes verdes y ocres típicos de la región sean espectaculares, especialmente los de los viñedos, puesto que ésta es una reconocida zona de vinos, o eso me han dicho…que yo no bebo. Bueno, me lo han dicho y también lo he podido comprobar en la sección de vinos del supermercado, una vez en Roma…y es que sí, por esta vez, ya se nos ha acabado lo bueno.
Pero para la próxima visita a la Toscana, nos queda pendiente una estancia en una casita rural en mitad de un viñedo, para pasear y montar en bici.

montepulciano vides

Toscana 4: Florencia 2

Me sigue sin funcionar el pincho…no sé lo que le pasa…la cabeza ya la doy por perdida.
Por lo demás hoy ha amanecido un día despejado, soleado y con unos 30 grados. Espléndido. Y hemos aprovechado para seguir subiendo a los cielos y bajando a los infiernos, que es lo nuestro. Así, más de 800 escalones (de subida y otros tantos de bajada) después puedo aconsejar la Cúpula de Bruneleschi – que te permite ver primero sus pinturas más de cerca, y después las vistas de toda la ciudad – y la Torre de la catedral de Florencia. Sí, me gustan las alturas, y esa sensación de dominio del paisaje que se tiene desde allí. Y más en casos como éste, en que no dejas de preguntarte, cómo serían capaces de hacer cosas semejantes hace siete u ocho siglos.
Vista de la Torre desde la cúpula.
Vista de la Torre desde la cúpula.
Vista de la cúpula desde la Torre.
Vista de la cúpula desde la Torre.
Eso sí, más fácil sería responder a esa pregunta, que a cuál es la línea más corta entre dos puntos…indudablemente contestaría mal…¡¡vaya caminata hemos dado para llegar a la Iglesia de San Miniato al Monte, cerca del parque de Miguel Ángel!!. Aunque a decir verdad, he de reconocer que ha valido la pena., el camino era muy agradable, por una zona muy arbolada y a la llegada, nos esperaban..¡¡¡probablemente las vistas más espectaculares de Florencia!!!.
Vistas de Florencia desde la Plaza de Miguel Angel.
Vistas de Florencia desde la Plaza de Miguel Angel.
Por lo demás, hemos visitado alguna Iglesia muy bonita (como la misma de San Miniato, de la que os hablaba antes, la de la Virgen del Carmen o la de Santa María  Novella), nos hemos perdido (voluntaria e involuntariamente) por las estrechas calles del centro, yendo a parar a Plazas preciosas y, por supuesto, hemos tocado el morrillo al “porcellino”, en la Plaza del Mercado, junto a la Plaza de la República…¡¡para no perder la ocasión, de volver a Florencia!!.
Il porcellino.
Il porcellino.

Toscana 3: Florencia 1

No puedo escribir mucho, que no me funciona bien el pincho…ni la cabeza. Yo creo que he llegado a mi límite de resistencia a la pasta y a los helados. ¡¡Creía que yo no tenía de eso, pero desde que sueño con espinacas y judías verdes, empiezo a creer en su existencia!!
Esta mañana lluvia intensa en Pisa. Nunca había pensado que en Italia lloviese tanto. La temperatura es buena, porque ronda los veinte grados, pero entre la lluvia y la humedad del río (en este caso del Arno), hay ratos en los que te entra un poco de complejo de pez…
Luego el día, como casi siempre, se ha ido “abriendo” y hemos disfrutado de una tarde soleada caminando junto al mismo río, pero a casi 100 kilómetros de distancia, en Florencia.
Ponte Vecchio
Ponte Vecchio
Me enamoré de Florencia cuando la visité hace 25 años y siempre he querido volver, pero no ha sido hasta hoy. Tenía miedo de que, con tanta ansiedad que tenía de volverla a ver, me decepcionara un poco, pero no ha sido así.
Candados. Ojo al letrero de aviso. Pura Italia.
Candados sobre el Arno. Ojo al letrero de aviso. Pura Italia.
Aunque, lo que sí que es verdad, es que hoy, cuando nos hemos vuelto a encontrar, me he dado cuenta de que apenas la recordaba. Y en este proceso de reconocimiento, nos hemos dedicado a pasear por la plaza del Duomo, (con su catedral, su torre, su baptisterio), por la de la República, (con sus comercios, su jabalí dorado que hay que frotar para volver a Florencia, sus pasadizos secretos), por la de la Signoria, (con su edificio de Medicis, con su falso David de Miguel Ángel, sus esculturas y todo su encanto), por sus calles, (las anchas y las estrechas), hasta llegar al río, para atravesar el puente Vecchio y… ¡¡es bonita Florencia, eh?!!
Piazza della Signoria
Piazza della Signoria