De paseo por Parioli

Hoy, primer domingo de mayo es el día que en España nos han dicho que está dedicado a las madres – como si las que ejercemos el papel sólo nos mereciésemos mimos un domingo al año, como si a las que nos criaron y ya cumplen la labor de manera “emérita” sólo tuviésemos que llamarlas hoy, como si de aquellas que ya no están sólo hubiese que acordarse un día – sin embargo en Italia il giorno delle mamme será el domingo próximo. En todo caso, hoy no hice nada destacable, más que dedicarme con entusiasmo a esa afición que se me da tan bien y que básicamente consiste en perder de una manera consciente (e igual un poco autodestructiva) el tiempo. Ah…y dar un paseo por Parioli. Os dejo algunas fotos.

 

EUR

Hoy maridísimo tenía trabajo y los bambini y yo nos fuimos con nuestra visita hasta el barrio del EUR. El nombre del barrio es un acrónimo de la Exposición Universal de Roma que iba a tener lugar en el año 1942 pero que, por razones obvias, nunca llegó a celebrarse. Pero los orígenes del barrio, en los años treinta, fueron precisamente estos, los de albergar una exposición que exaltase los valores fascistas y que conmemorase el vigésimo aniversario de la marcha fascista sobre Roma que llevó a cabo Mussolini. El barrio es una clara representación de la arquitectura fascista, con un concepto racional, líneas claras y sencillas y con grandes estatuas monumentales de estilo clásico (antigua Roma). A lo largo de los años el barrio ha ido desarrollándose cada vez más y actualmente es una zona muy amplia, moderna y que acoge, además de viviendas, muchas empresas. Entre los edificios de estilo fascista destacan especialmente dos, que están enfrentados uno al otro en la misma calle, el Palazzo della Civiltà del Lavoro (1937), con su fachada de arcos superpuestos (que se inspira lejanamente en el Coliseo) y el Palazzo dei Ricevimenti i dei Congressi. Pero en el EUR hay muchos otros edificios de arquitectura fascista, como por ejemplo la iglesia de los santos Pedro y Pablo, el obelisco dedicado a Marconi, el Museo de la Civilización Romana, el Museo Nacional Prehistórico Etnográfico y otros más. Os dejo unas fotos para que os hagáis una idea. Las fotos por cierto son de mi amiga villaodonesa porque mi móvil ha sufrido una muerte súbita…¡a ver si me lo reviven 😦 !

Casas

Ayer el ojazos pasó la tarde en casa de un amigo suyo. Cuando le fuimos a recoger, la madre nos hizo el tour por la casa, que acaban de reformar y que está junto al Vaticano, nada menos que en Borgo Pio, una de las calles más bonitas de la ciudad. La casa es pequeña, pero muy mona, eso sí, cuando llegamos a la terraza…caí rendida a sus pies. Con unas vistas así no se necesitan cuadros, basta con girar la cabeza de un lado a otro para disfutar de la máxima belleza, del Castello di Sant’Angelo a la Basilica di San Pietro.¡¡Simplemente espectacular!!

Testaccio

Y hoy para terminar con el barrio de Testaccio os dejo algunos de sus edificios más significativos, como la estación de bomberos, vigili del fuoco los llaman aquí, que se inauguró en el año 1929 y que tiene una característica forma semicircular en la que se abren siete puertas cocheras y sobre la que se alza la típica torre. Otro edificio significativo es el antiguo matadero, el segundo que hubo en Roma, y que se inauguró en 1890 y funcionó hasta 1975. Hoy en día alberga una de las sedes del museo de arte contemporáneo MACRO, algunas aulas-taller y un auditorio de la facultad de arquitectura, y la Città dell’altra Economia, un centro de sostenibilidad, donde además hay un mercado biológico, aparte de bares y un centro socio cultural. De todo ello, lo que más llamó mi atención fueron las estructuras metálicas del interior del edificio y la figura que hay sobre la puerta central, un genio alado que sujeta un toro por la cabeza. Por lo demás, el barrio de Testaccio tiene algunas calles muy tranquilas y llenas de  edificios con una arquitectura que, aunque como todo en Roma, no está muy cuidada, no deja de llamar la atención por su belleza y originalidad, algunos de estos edificios nacieron incluso como casas populares, tal y como se llamaban en la época fascista a las casas de protección oficial y tienen una estructura que se encierra sobre zonas comunes de una manera muy particular. Además, como ya sabéis en el barrio está la Pirámide de Cestio y el cementerio acatólico (de los que ya os he hablado varias veces), el mercado de Testaccio (del que os hablé ayer sin ir más lejos a cuenta de un fantástico bocadillo de ternera), muchos restaurantes típicamente romanos y murales de arte urbano que no os podéis perder. Así que, sin duda alguna, os recomiendo un paseo por Testaccio en cuanto tengáis ocasión.

 

Trionfale

Hoy es festivo en Italia, es el día de la República. ¡¡Qué bien sienta este puente!!. La pena es que, como de costumbre, domingo o festivo son sinónimos de lluvia y toda la mañana ha llovido bastante, lo cual nos ha servido de maravillosa excusa para estar en casa achuchándonos y descansando. Luego el día ha abierto y con el sol también han aparecido nuestras ganas de hacer cosas. Primero fuimos al cine a ver “Pelé” con los bambini. El cine al que solemos ir tenía el aforo completo, así que hemos terminado en otras salas, en el barrio de Trionfale, que estaban muy bien y además eran más baratas. El barrio me ha gustado, con personal multicultural, casas bajas, parques, centros socio-culturales y arte urbano. Después del cine fuimos hasta el centro, concretamente hasta Piazza Navona, para dar un paseo con una familia amiga y llevarnos a su hija a dormir a casa, que ya nos tocaba.

 

En las paredes

Ya os he puesto varias veces muros llenos de color, auténtico arte contemporáneo, hoy en cambio os dejo algo más sencillo y más típico, unas declaraciones de amor al más puro estilo italiano…vamos, ¡como en una novelita de Federico Moccia!

Mercadillos

Comenzamos noviembre con un día cálido y soleado. Por la mañana nos acercamos hasta Coppedé para – además de disfrutar de la particular arquitectura del barrio – ojear en un pequeño mercadillo que se hace todos los fines de semana en el parking de la iglesia de los hispanoamericanos de Roma, en la Piazza Buenos Aires. El mercadillo está especializado en ropa…buena y cara, nada parecido a los mercadillos sabatinos a los que estoy acostumbrada en España. Evidentemente no compré nada y además me dejé el móvil en casa, así que ni siquiera pude sacar una foto. Por la tarde nos perdimos un rato por el ajetreado centro y sin quererlo nos encontramos con el mercadillo de arte de la Via Margutta. 
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La calle en general me encanta, porque es el típico rincón romano, lleno de decadencia romántica, galerías de arte y fachadas llenas de vegetación, donde habitualmente uno se puede escapar del bullicio de otras calles del centro. Ya os lo digo, los domingos por la tarde no es así, esta tarde casi no se podía ni andar. Sin embargo mantenía intacto su encanto. Toda la calle estaba llena de puestecillos de cuadros de diferentes estilos, además las galería estaban abiertas al público y en algunas incluso se había habilitado una parte de la terraza, para tomarse algo rodeado de cuadros. ¡¡Me encanta la via Margutta tanto cuando calla como cuando grita!!

 

 

Il ghetto

Llevo varias semanas queriendo ir a los Museos Capitolinos, pero por hache o por be, al final algo me lo impide. Hoy ha sido una huelga que hacía que varias salas del museo permanecieran cerradas y, digo yo que teniendo aún más de seiscientos días por delante en Roma, no iba a gastarme el dinero de la entrada precisamente hoy. Así que me he quedado con las ganas, pero ¡eso sí! he disfrutado de la subida hasta esa plaza majestuosa. 
Así que, contrariada, pero tampoco en exceso, pues el día de hoy era tan bonito que merecía la pena pasearlo, me he acercado hasta el Barrio Judío, que está a tiro de piedra. El Ghetto es el lugar donde fueron “encerrados” los judíos romanos entre 1555 y 1870. Parece ser que en un tiempo el barrio estuvo rodeado por una gran muralla con tres puertas que se cerraban todas las noches y sólo un salvoconducto permitía salir de día, básicamente a los médicos y a los comerciantes, que eran los que se dedicaban a salvar y a alegrar las vidas de aquellos que ejercían como sus carceleros.
El barrio judío se vertebra en torno a la Via del Portico d´Ottavia, donde está los restos de un edificio del mismo nombre que construyó Augusto en honor a su hermana pequeña aproximadamente en el año 27 a.C. Parece ser que en un principio era un lugar hermoso, adornado con mármoles y obras de arte, aunque luego, en la edad media, y hasta el S.XIX, fue utilizado como mercado de pescado y hoy en día se encuentra en bastante mal estado. A partir de ahí y hasta llegar a Via Arenula, se extiende la Via del Portico, llena de restaurantes, pastelerías, un liceo y otros pequeños negocios tradicionales. A mí es un barrio que me resulta muy agradable para pasear y alejarse un poco del bullicio más turístico, sobre todo si vas en día de diario. Después he seguido caminando junto al río hasta llegar al Ara Pacis, cerca de donde tenía aparcado el coche, y por el camino he visto un burro con alas. Siempre se puede soñar.

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